02 Por qué importa
Durante la década anterior, la renta fija desapareció del menú de decisión.
Con yields cercanos a cero, asignar capital a bonos era equivalente a
no invertir. La búsqueda de retorno empujó a inversionistas
hacia clases de activo que normalmente no habrían tocado: acciones de
crecimiento sin utilidades, deuda corporativa de alta volatilidad,
activos alternativos sin liquidez.
Ese contexto cambió. Hoy la renta fija ofrece algo concreto: un retorno
predecible, conocido al momento de la compra, contractualmente respaldado
por el emisor. Vuelve a ser una decisión, no un descarte por defecto.
|